18 de abril de 2015

Al alimón: Mujeres con los dedos verdes



Post escrito por y entre Edita Olaizola y Laura Rosillo 


Imagen:  Lucía Meler

Soy mujer

Me di cuenta bastante pronto,  con la primera exigencia y la primera prohibición … ¿Por qué yo tenía que hacerme la cama y ayudar a recoger la mesa y mis hermanos no? Son muy pequeños, decía mamá… y siempre fueron más pequeños que yo.

Tampoco me dejaron hacer de monaguillo, con lo que mí me gustaban los encajes y el incienso. Era cosa de niños, las niñas llevábamos velos blancos y misales de nácar;  y teníamos que mostrar recogimiento y devoción, ¡nada de agitar campanillas!

Pero al margen de lo doméstico y el boato religioso, yo noté una diferencia sutil desde que tengo memoria: una tenue hermandad que transita desde abuelas a nietas, a través de canciones, juegos, refranes …, sólo para niñas, que crean los cimientos de nuestra común cultura popular.

Y si Mambrú se fue a la guerra, qué dolor, qué dolor, qué pena …; yo soy la viudita del conde Laurel que quiero casarme y no encuentro con quién … Las canciones de corro sellaron para siempre una hermandad que llega hasta hoy que  - con sorprendente facilidad -  comparto opinión y sentimientos con mujeres conocidas, pero también desconocidas, de todas las edades con las que siento una corriente de complicidad natural.


Me gusta ser mujer

Conozco hombres magníficos y mujeres impresentables. No he hecho nunca un estudio, ni profundo ni somero, sobre el porcentaje de unos y otras sobre la población en general. He leído de todo sobre hombres y de todo sobre mujeres. Muchísimas personas viven directa o indirectamente de defender o denostar los derechos de las mujeres …

En suma, no tengo datos científicos y contrastados para decir lo que digo: me gusta ser mujer. Y lo digo tranquila y convencida, sin datos pero con el convencimiento de que los datos no son todo en la vida (supongo también que habrá más mujeres que hombres quienes estarán de acuerdo con mi última aseveración).

Aunque me encanta la tesis de Pablo Herreros Ubalde en su blog: Somos Primates sobre las “ Armas de Mujer .


Creo firmemente que las mujeres, en general, no estamos tan supeditadas a los datos para albergar una convicción de este tipo, porque hablamos de algo tan profundo e intangible como nuestra propia idiosincrasia. En el fondo de nuestro ser no necesitamos ninguna argumentación externa para creer lo que creemos: es bueno ser mujer.

Y me cuesta muy poco “ meterme en harina” en un proyecto profesional grupal si somos mujeres, del mismo modo que, de forma natural, nos repartimos las tareas de intendencia en una fiesta, en una reunión , en la familia, mientras los hombres hablan de sus cosas y nos observan deambular poniendo orden, distribuyendo la comida, arreglando desperfectos … intentando que la velada sea más agradable.

 Nunca sentí ninguna diferencia respecto a los hombres a no ser esa hermandad femenina que además he sentido no sólo en mi ciudad y mi país , sino en todos los lugares en los que he estado con poquísimas excepciones que tienen que ver con usos y costumbres demasiado diferentes a los míos.

Nunca tuve problemas (ni para liderar un proyecto, ni para conducir un equipo) por ser mujer que no fueran un salario menor que un hombre en mi mismo puesto.  Pero el dinero nunca fue para mí el principal motivo para aceptar un nuevo reto, un nuevo encargo. A lo largo de mi vida laboral he tenido más jefes que jefas, pero no he notado diferencias sustanciales en su estilo de liderazgo, y así he tenido jefes detallistas  y centrados en las personas - que son cualidades que suelen atribuirse a mujeres -  y jefas autoritarias muy centradas en el poder, que son cualidades que suelen calificarse de masculinas.

 En general, las mujeres
  • somos el pilar de la sociedad en muchas circunstancias, desde una remota aldea africana hasta la abuela que cuida del nieto y además coopera a la economía familiar con su exigua pensión;
  • somos el paño de lágrimas de los miembros de la familia, las amistades, colegas del trabajo y otras personas de nuestros círculos habituales;
  • somos trabajadoras hasta el punto de asumir responsabilidades laborales, familiares y sociales simultáneamente;
  • somos quienes llevamos la peor parte en el reparto de bienes, no sólo económicos.

Me he limitado a resaltar cuatro de las muchas características que nos definen, y he escogido éstas porque tienen algo en común: la capacidad de cargar con responsabilidades propias y ajenas. Conozco pocos hombres y muchas, muchísimas mujeres que lo hacen cada día como algo natural.

Y a pesar de esta carga injusta y ancestral, somos capaces de reír, buscar el lado bueno de las cosas, disfrutar de los pequeños regalos que trae cada día, alegrarnos y alegrar la vida a muchas personas de nuestra área de influencia.
 
La madurez me ha traído algunos nuevos pequeños matices diferenciadores: Mi universo femenino, las mujeres que me han acompañado a lo largo de mi vida hasta ahora, se ha mantenido y se han reforzado los lazos en muchas ocasiones, y se ha ampliado, y cada mujer que llega a mi vida para compartir un proyecto, un aprendizaje, una reivindicación … llega para quedarse, sella el pacto secreto de apoyo mutuo que tenemos las mujeres y que se vuelve imprescindible en la madurez.

La madurez nos vuelve a las mujeres solidarias y nos empuja a cuidar de otros, a guiar a otros, a enseñar a otros …, como si nuestra vida hasta aquí hubiese sido un ensayo general para llegar a este momento en que volvemos a la tribu como brujas buenas, como  hadas madrina, mujeres con los dedos verdes que todo lo que plantan, enraíza … y florece.

http://bit.ly/1aFPuae


 Me gusta ser mujer

Mira tres ejemplos:

1. En un contexto social: en el Hagadá Kaufmann (siglo XIV), una ilustración de una orquesta femenina. Es fácil imaginar que en una sociedad judía medieval la vida no debía resultar fácil para las mujeres, pero ahí están, deleitándose y deleitando con la música.






2. En un contexto urbano: fachada en la calle Libertad, obra de las Ganchilleras de Zaragoza, cuyo lema es 'conseguir provocar una sonrisa a través de nuestras acciones y poner color en nuestras calles' (además de integrar socialmente a mujeres extranjeras).




3. En un contexto profesional: En el Garden La Noguera (@gardenlanoguera), las empleadas han realizado este precioso trabajo por propia iniciativa, para decorar el establecimiento y alegrar a los clientes que se acercan a la puerta.



Tres contextos diferentes con algo en común: la capacidad femenina de hacer el trabajo, hacerlo bien, hacerlo por encima de lo exigible y hacerlo aportando además pequeños rayos de alegría, ilusión, estética y ética a la sociedad.

Lo dicho: me gusta ser mujer,  y como dice Javier Marías (@jmariasblog) en El País, las mujeres son más jóvenes, , celebrar la alegría de estar juntas.

Me gusta ser mujer.

31 de marzo de 2015

Divertimento: No pasar


Este letrero está pegado en una gran pared de cemento, que pertenece al edificio de una galería comercial.

Ahí está,  un trozo de papel pegadito con cinta adhesiva transparente.  Se ve desde lejos, así que su precariedad no es óbice para que cumpla su función.

Lo leo y no puedo por menos de hacerme dos preguntas:



¿No pasar, quién?
 
  • ¿Quién tiene prohibido el paso a través de esa pared?  
  • ¿Existe alguna persona que pueda traspasarla? 
  • ¿Se referirá quizás a los fantasmas?
  • ¿Acaso se dirige a las lagartijas?
  • Por cierto, ¿acaso hay rendijas en esa pared? Y si es así, ¿cómo se ha conseguido disimularlas hasta el punto de resultar invisibles?

¿No pasar, para qué?


¿Con qué objetivos desearía alguien pasar al otro lado de la pared?  ¿Qué puede estar ocurriendo detrás de una pared de cemento?

Si están pensando en personas, ¿Quizás se esté intentando evitar un butrón? Si es así, ¿es seguro este método de prevención de robos? 

Si están pensando en fantasmas, ¿qué evidencias tienen de que los fantasmas respetan un letrero? ¿Qué pueden desear hacer los fantasmas en un centro comercial?

Si están pensando en lagartijas, ¿cómo se puede saber que los animalillos leen y comprenden el letrero? ¿Qué interés puede tener para las lagartijas un lugar lleno de tiendas, luces y ruidos?

En otras palabras, no alcanzo a entender a quién y para qué se dirige ese letrero. ¿Qué piensas tú?

¿Te gustan las preguntas absurdas de humor absurdo?  Si respondes "sí", te sugiero que veas este video de los maestros del humor:


26 de febrero de 2015

El toro, la niña y la plasticidad del cerebro: reflexiones para directiv@s

Cualquier persona que tenga responsabilidad sobre los comportamientos de otras personas repasa periódicamente qué tipo de influencia está ejerciendo y cómo puede mejorarla en aras del bien común.

Comencemos por tres ejemplos de comportamiento "sólido", en el sentido de rocoso, inamovible:


Primer ejemplo:  Había una vez una niña que caminaba hacia el campo llevando un toro por el ramal. A mitad del sendero se encontró con la maestra y tuvieron el siguiente diálogo:
  • ¿Dónde vas, niña, con este toro?
  • Voy a llevarlo a que cubra la vaca
  • ¡Dios mío, tan pequeña y haciendo estos encargos! ¿Y no podría hacerlo tu padre?
  • No, señora maestra, ha de hacerlo el toro.
 

Segundo ejemplo:  la respuesta de  Krüger (jefe de los boers a principios del siglo XX) ante una propuesta belga de construir un ferrocarril en el territorio:   "No he encontrado en las Sagradas Escrituras referencia alguna a ferrocarriles, por lo que los considero al margen de la creación divina y no consentiré su instalación en el Estado boer".


Tercer ejemplo :Fiesta de la Misteriosa Luz , que conmemora el hecho de que el Obispo perdonó al pueblo de Manresa, excomulgado años atrás por haber construido una acequia sin su permiso.

La maestra del pueblo, el caudillo boher y el obispo medieval de Vic tenían algo en común:una forma monolítica, rocosa, de mirar la realidad, esa forma que impide abrir la mente y captar la realidad compleja que nos rodea en todos sus matices.   Son tres ejemplos correspondientes a épocas pasadas, afortunadamente. (Aunque todos conocemos, ay, alguna similar en el siglo XXI).



Demos un salto en el tiempo y leamos a un investigador actual:  Eduardo J. Pedrero  y su equipo   investigan sobre neuropsicología.  Puedes leer una de sus investigaciones en  Papeles del Psicólogo   (páginas 54 y sucesivas), a la que voy a referirme.

Nos explica, por ejemplo, que se ha pasado de estudiar la molécula a estudiar el cerebro como órgano en constante interacción con el ambiente; (tuitear)  que el trazado es ambiente --> genes --> cerebro --> conducta,  y que los rasgos de personalidad correlacionan con la estructura del cerebro. (tuitear)

Cito tres párrafos del estudio: 

La extraversión es el rasgo de personalidad más consistentemente vinculado con el bienestar social, (tuitear) lo que correlaciona con el grosor de la sustancia gris en la corteza dorsolateral prefrontal medial (Kong, Hub, Xue, Song y Liu, 2015).

La DMN (una red neuronal) representaría el sustrato neurológico en el que se deposita el producto de la interrelación entre la carga genética y las experiencias en la relación del individuo con su ambiente, representando, en último término, un 'manual de instrucciones'  que dirige,  de forma estable y persistente, el modo en que el sujeto gestiona su relación con el mundo, su búsqueda de reforzamiento, su afrontamiento de conflictos, sus metas y valores personales:  en suma, donde reside su personalidad.

En el momento actual puede afirmarse que existen indicios suficientes para considerar que la experiencia individual interacciona con la dotación genética para modificar, mediante mecanismos de plasticidad neuronal, la arquitectura cerebral y permitir de algún modo la formación de reglas de comportamiento, una especie de 'manual de instrucciones' idiosincrásico que permite al sujeto anticipar las consecuencias de su conducta y reducir la incertidumbre.

Es decir, el cerebro capta información externa, elabora su 'manual de instrucciones' y ello modifica la estructura cerebral. (tuitear)

Si eso es así, y la ciencia parece confirmarlo actualmente, la forma de proceder de  un directiv@ tiene una importancia tremenda:  ni más ni menos que está contribuyendo a modificar la personalidad de las personas de su equipo moldeando su cerebro. 

Por lo tanto, resulta cada vez más imprescindible dotar a las organizaciones de ejecutiv@s que cuenten con un cerebro lo suficientemente "elástico" como para permitirles trabajar en la incertidumbre, porque ello supondrá, entre otras cosas, que estarán más predispuest@s a preocuparse por el impacto que están causando en sus equipos de trabajo.

Y como hemos hablado de un 'manual de instrucciones', te invito a que redactemos conjuntamente una especie de 'recordatorio' para directiv@s.  Empiezo y tú sigues, ¿te parece bien?

  1. Preocuparse por el impacto que se causa está relacionado con la ética.
  2. Preocuparse por el impacto que se causa está  relacionado con la innovación.
  3. Preocuparse por el impacto que se causa está relacionado con el bienestar social.
  4. Interesarse por la neuropsicología puede ayudar a generar impactos positivos en la sociedad.
  5.  .......
Por si quieres echar un vistazo, te dejo aquí un buen video:

http://bit.ly/1DKLkL1

10 de febrero de 2015

Organizaciones ambidextras


Las personas como centro de la innovación organizativa: Una forma "líquida" (ágil, adaptable, susurrante) y otra "sólida" (firme, densa, asentada) de enfocar el mismo concepto: ambidestreza para la innovación.

Recientemente leí un magnífico artículo que Xavier Camps publicó en Sintetia  titulado La empresa ambidiestra y la estrategia de innovación.  Una idea que destaca especialmente es La empresa ambidiestra es la que combina eficiencia e innovación. Es decir, es capaz de explotar el negocio actual, y explorar, a la vez, nuevas oportunidades de negocio.
Me recordó  un estudio publicado por José Ramos et al. en el Consejo General de la Psicología de España, (26ª edición Enero - Marzo 2015)  titulado La innovación en las organizaciones, de donde entresaco algunos párrafos:
 
Se ha denominado ambidestreza a esta necesidad de combinar actividades centradas en la exploración junto a actividades centradas en la explotación, requeridas respectivamente para la generación y la implementación de novedades, teniendo en cuenta que ambas etapas están interconectadas y son interdependientes a lo largo de todo el proceso innovador.

 La teoría de la ambidestreza (ambidexterity; Bledow, Frese, Anderson, Erez y Farr, 2009) trata de explicar el proceso de afrontar las demandas conflictivas que la innovación exige en los múltiples niveles de la organización.  Para tener éxito, el proceso innovador exige tanto estrategias de exploración (centradas en la originalidad, el pensamiento divergente, la iniciativa, la diversidad o el razonamiento crítico), como de explotación (que enfatizan la estandarización, la regularidad, el control, etc.), ya sea a lo largo de las distintas fases del proceso (generación de ideas versus implantación), ya sea a través de un proceso iterativo, cíclico y recursivo. 

Una forma "líquida" (ágil, adaptable, susurrante) y otra "sólida" (firme, densa, asentada) de enfocar el mismo concepto: ambidestreza para la innovación. Si ambos enfoques hubieran salido de la misma pluma habríamos topado con un precioso ejemplo de ambidestreza.

Parece ser que aproximadamente el 1% de la población es ambidextra, y hasta hace relativamente poco tiempo se decía de una persona así que tenía una lateralidad ambigua, como si se tuviera la necesidad de enmarcar la ambidestreza en el gran cajón de las enfermedades raras: por definición, todo lo que se alejara de la normalidad tenía que ser malo de una u otra forma.

Hasta el momento existe consenso en que la exploración, muy ligada a la innovación, está relacionada con la originalidad, el pensamiento divergente, la creatividad, la diversidad... mientras que la explotación la asociamos frecuentemente con orden, métodos, procedimientos, control... 

Y como el grueso de la población es o diestra o zurda, parece lógico deducir que el grueso de la población tiene que englobarse o en el saco de la exploración o en el saco de la explotación.

Pero....la sociedad del siglo XXI no se caracteriza por el "o" sino por el "y":  no es disyuntiva, sino inclusiva.  Las organizaciones buscan personas "y", no personas "o":  ya no sirve "lo uno o lo otro". 

Por eso las organizaciones se esfuerzan en incorporar talento ambidextro, capaz de utilizar uno u otro hemisferio en función de las necesidades.  

Después de tantos años de favorecer el desarrollo del hemisferio izquierdo con análisis / síntesis -  introducción / desarrollo / conclusión -  A / B / C - 1 / 2/ 3, nos estamos percatando de la importancia de un desarrollo armónico. Cuánta razón tiene Guillermo Dorronsoro  cuando explica su idea de un segundo Renacimiento  en el marco de la innovación.

Así que las organizaciones  se afanan por incorporar personas de estas características, de convencerlas para que continúen trabajando en su seno y de que lo "raro" pase a ser habitual. Lo que significa necesariamente plantearse la gestión del Talento de forma muy distinta a la imperante en el siglo pasado.  Puedes echar un vistazo a mis artículos Felicidad en la empresa y Gestionar el talento desde los valores.

Resulta esperanzador. Centrarse en la innovación, y más aún si es dentro de un marco de responsabilidad social, supone volver a poner a la persona en el centro, como artífice de todos esos avances tan anhelados.  Porque únicamente las personas plenas son capaces de ofrecer lo mejor de sí para que la sociedad sea cada vez mejor en todos los sentidos.

Y para terminar esta reflexión te dejo aquí un pequeño divertimento sobre ambidextreza.  Que lo disfrutes.

http://bit.ly/1DA6lXc

27 de enero de 2015

El influjo de la perspectiva



Cuando hablamos ofrecemos al interlocutor, a menudo inadvertidamente, numerosa información sobre nuestra propia perspectiva de las cosas. 

John Wilhelm, Girafe Contest
El gran Álex Grijelmo, que publica artículos llenos de agudeza,  me cautivó una vez más con  El influjo de la perspectiva, que te recomiendo vivamente.  Para muestra, un botón: 

Se atribuye al torero Rafael El Gallo (1882-1960) una anécdota que explica muy bien este problema. El diestro sevillano había tenido una mala tarde en A Coruña (entonces La Coruña) tras un largo viaje, y deseaba salir de inmediato hacia Sevilla. Le recomendaron pernoctar allí porque Sevilla quedaba demasiado lejos, a lo que él contestó: “Sevilla está donde tiene que estar. Lo que está lejos es esto”.      

Aborrezco la tauromaquia, y aún así reconozco que es una anécdota brillante.

El artículo es una clase magistral, trufada de humor, con numerosos ejemplos y frases para la reflexión, como "Los enfoques dependen de nuestro sentido de la relevancia".

Qué es relevante para nosotros se trasluce en nuestro lenguaje de múltiples formas:  las palabras que escogemos, la sintaxis que utilizamos, el orden en que exponemos nuestras ideas, la entonación que aplicamos,  los ejemplos que ofrecemos...

Y no solo en el lenguaje:  cómo utilizamos el espacio, qué tipo de orden reina en nuestra mesa de trabajo, qué adornos escogemos para nuestro despacho / coche / etc., qué lugares preferimos para encontrarnos con clientes, colaboradores o proveedores...  cada cosa que hacemos  explica qué es importante y en qué medida.  Y cada cosa que no hacemos también.

Así que nuestros interlocutores, que pueden estar en el mundo real y/o el virtual, pueden obtener muchísima información sobre cómo vemos nosotros el mundo.

En el ámbito de la organización ocurre lo mismo, puesto que seguimos hablando de personas.  Por eso es tan importante pararse de vez en cuando a reflexionar sobre cuáles son mis perspectivas habituales.  Te invito a leer Cada uno con sus gafas, antiguo post en el que hablaba del  tema.

Para una persona que lidera un equipo es especialmente importante porque lo que se deduce de su perspectiva tiene tanta o más capacidad de convicción que su discurso. 

Por eso es recomendable que de forma periódica nos paremos a pensar desde qué perspectiva estamos relacionándonos. Por si te apetece pensar un poco sobre el particular te ofrezco aquí algunas perspectivas diferentes sobre la perspectiva :-)


Una aproximación de premio nobel:   Peter Higgs y las personas 

Una reflexión humorística sobre las constricciones ideológicas:   Teoría de la boina

Una caricatura genial desde la perspectiva del cliente:  Algo más de cancamusa 

Sobre la importancia de romper paradigmas: Si no les dejas pensar, ¿cómo quieres innovar?

Desde la perspectiva de quien desconoce qué ocurre:   De rumores y rinocerontes

Cuando está en juego un puesto de trabajo: No congeniamos, vete


Y en clave de humor:

Un divertimento culto y creativo: Sintetia, si la  física fuera economía 

Qué dice y qué entiendo  ¿Normal, o ecológico?

Perspectivas diferentes en edades diferentes: Un problemilla de comunicación


En Clave de humor: El hormiguero, "Cuestión de perspectiva" (a partir del minuto 2,06)




Otro enfoque sobre perspectiva:

Un buen resumen  Cuestión de perspectiva